Sólo en el cine y en la televisión las mujeres salen del hospital en perfectas condiciones, idénticas a cómo eran cuando ni siquiera habían pensado en tener un bebé. El parto pasa factura, y aunque la mayoría de los cambios son pasajeros, te sentirás y veras diferente.


Después del parto, probablemente tendrás la cara hinchada, muy colorada y con manchas rojas. Algunas mujeres tienen incluso los ojos morados, o vasos sanguíneos rotos a su alrededor, como si acabaran de ganar un combate de boxeo. Todo esto es bastante de esperar, porque al pujar es normal que se rompan algunos vasos sanguíneos de la cara. Pero no te alarmes, en pocos días te verás como antes.


Mientras vas mejorando, es probable que tengas entuertos, unas contracciones que reaparecen esporádicamente después del parto. Estos dolores, semejantes a las contracciones que experimentaste durante el parto, desaparecen con el paso de los días y quizá notes más los entuertos mientras das pecho al bebé.


Bibliografía: Embarazo para dummies – Joanne Stone y Keith Eddleman.

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